AFROFUTURISMO Y AFROFUTURISMO ESPECULATIVO: INTRODUCCIÓN PARA APRENDICES
Artistas Carolina Rodriguez Mayo
Artistas Afrodiversxs - Literatura

Cuando pensamos en afrofuturismo es necesario pensar en utopías, mundos posibles en los que los sujetos negros son los protagonistas, son poderosos y se piensan desde una línea de tiempo diferente. Por supuesto que el afrofuturismo nos exige la idealización, la ensoñación, porque la negritud se ha construido desde la adversidad; lo cierto es que pensar en alternativas con mejores constructos tiene una repercusión real en los discursos que construyen la identidad de las personas negras y afrodescendientes. El afrofuturismo es por antonomasia el paso narrativo al que debemos apuntarle como comunidad negra y como sociedad en general, puesto que pintarnos con otros pinceles nos daría tridimensionalidad, algo que las artes, las letras y la cinematografía nos han negado en muchos de sus productos culturales.

Un ejemplo cinematográfico sencillo de consumir es Pantera negra. Esta película cuenta la historia de un héroe de Wakanda, una nación, rica, poderosa, con un impresionante desarrollo tecnológico y poderes místicos para amplificar los alcances de sus impresionantes máquinas. El afrofuturismo al que le apunta esta película de Marvel está ligado a la ciencia ficción y la crítica social de manera simultánea. La película hace un señalamiento a los comunes roles de “víctima” y “victimario” que se confrontan en los discursos sobre la negritud, pero lo hace con un giro; ya que si bien las personas de Wakanda -nación negra y africana- es un país vigoroso, seguro y próspero; le ha dado la espalda a otras naciones negras que, por el contrario, se encuentran en situaciones precarias. Lo interesante de esta propuesta es la historia de un territorio negro que no fue colonizado por ninguna otra nación, por lo tanto su orden social y sus imaginarios están adscritos y condicionados solo por sí mismos. Un esfuerzo por narrar la negritud desde la visión de un futuro ambicioso, de independencia, lleno de estilo y de múltiples capacidades para los sujetos negros también se da desde la música. Un caso contemporáneo podemos encontrarlo en la propuesta discográfica de Janelle Monáe, quien reta el concepto de negritud desde una critica social a la inequidad y a los

roles de género; además lo hace desde el autoreconocimiento, alentando a los sujetos negros y queer a levantarse. Monáe parece advertirnos: si nos ven como una amenaza, será porque lo somos. 

 

El afrofuturismo que nos propone la artista está en sintonía con una corporalidad exacerbada, fuente de verdad y conocimiento, ligado a la ciencia ficción con una propuesta audiovisual que incluye androides, robots, criogenia; todos esos avances pensados en favor de las voces negras. El cuerpo participa de un performance dominante, orgulloso, de altísima autoestima, reconocimiento y tecnocrático; vale la pena subrayar de una frase de su canción “Q.U.E.E.N.” even if it makes others uncomfortable I will love who I am (incluso si incomoda a otros, amaré quien soy), una frase que exalta la confianza como la herramienta más revolucionaria con la que contamos los sujetos negros. 

En latinoamérica la música también ha hecho su parte, dos canciones en particular hacen una invitación clara a la audiencia “qué tal si”. Roberto Angleró es, desde lo que propone el afrofuturismo, un pionero de afrofuturismo especulativo. El afrofuturismo especulativo no mira al futuro, sino que plantea otros orígenes, en el caso de Angleró el nos cantó acerca de dinámicas

donde lo negro es el estándar. Con su canción “Si Dios fuera negro” se imaginó una realidad diferente: negro el presidente y el gobernador, negro el abogado y negro el doctor compay. Un mundo la gente con un corazón negro es gente buena, los profesionales son negros, ministros, el Papa y hasta Blancanieves. Roberto Angleró sacó su disco “Tierra negra” en 1979 y desde entonces bailamos al son de un mundo otro que en el que no estamos relegados a ser ciudadanos de segunda categoría. 

Chocquibtown en colaboración con Alexis Play realizó una canción titulada “Ritmo violento” que de nuevo evoca el poder del cuerpo que a través del ritmo y del baile se apropia de espacios que nos han sido negados de manera sistemática a lo largo de la historia: la alegría y la libertad. Alexis Play también juega con la idea del afrofuturismo especulativo, lo dice… así que, si así llegamos con tremendo tumbao/ imagina que en el barco nos hubieran soltao. Con esta simple frase Alexis nos pregunta por una alternativa que no conocemos, un nacer afrolatino en el que no nos hubieran esclavizado. 

Un elemento esencial en el afrofuturismo aquí

expuesto se relaciona con la exposición de nuestra piel. Chocquibtown lo canta diciendo: Viene con la melaza que invade del cuerpo/ De antes de venco, todos mis ancestros... y con esas líneas enuncia la negritud desde el jolgorio, desde la celebración de nuestro fenotipo. 

 

El afrofuturismo le apuesta a la decolonialidad, piensa en una negritud libre de cadenas, narra historias de poder y redención. Dado que una porción relevante nuestra identidad está irremediablemente ligada a los estereotipos; el afrofuturismo no puede encarar solo deseos por universos ideales, también debe participar de relatos que le añada polifonía a nuestras experiencias como sujetos afro. Jordan Peele ha hecho un esfuerzo por llevar al cine personajes afro que participan en distopías y el género bizarre. Peele hace críticas sociales sobre el racismo en Estados Unidos a través de personajes que no hablan de su negritud de forma explícita, sino desde la complejidad de su carácter y una variedad de situaciones. Us (Nosotros) que se estrenó en el 2019 se concentra en la intrincada relación de biopoder que se presenta entre humanos y clones y lleva a la audiencia pensar: quiénes merecen una vida y quiénes merecen estar condenados a las sombras. La marcada separación entre humanos y réplicas es una crítica a las divisiones sociales mediante las cuales nos validamos; reflexión que Peele hace sin prolongar clichés entre sus personajes afrodescendients, sin la pregunta explícita por lo negro. 

El afrofuturismo aboga por alternativas en las que nuestra etnicidad no nos lleve a narrativas repetitivas, a las mismas calles sin salida con las que se nos caracteriza: crimen, cárcel, esclavitud, pobreza, endoracismo. En cambio, se propone celebrar nuestra afrodescendencia con ideas de mundos y realidades distintos que se enfoquen en darle amplitud a las máximas de la negritud.

Pronombre - Ella

 

Egresada de Literatura con opción en Filosófia de la Universidad de los Andes. Especialista en Comunicación Multimedia de la Universidad Sergio Arboleda. Colombiana de Bogotá. Escribir poesía es lo único que le reconforta. Todo lo demás que escribe es una invitación al diálogo. Viajera, fashionista, cinéfila y amante de la buena comida.

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